Río de Janeiro cierra el tercer trimestre con una agenda inusualmente cargada. Entre el 4 y el 27 de septiembre, la ciudad concentra una feria de arte contemporáneo, siete jornadas de Rock in Rio, un festival gastronómico de dos fines de semana y el primer partido de temporada regular de la NFL que se juega en el Maracaná.
ArtRio, la feria que abre el mes cultural
Del 16 al 20 de septiembre, la Marina da Glória será sede de ArtRio, una de las principales ferias de arte contemporáneo de Brasil. En su 16ª edición reúne galerías, artistas, coleccionistas y curadores brasileños e internacionales, con proyectos curatoriales y encuentros dedicados al sector.
La feria funciona como eje de una programación mayor: del 16 al 27 de septiembre, la Semana de Arte do Rio suma exposiciones e intervenciones en museos, galerías, centros culturales y espacios públicos de la ciudad.
Rock in Rio: siete jornadas en el Parque Olímpico
Rock in Rio vuelve al Parque Olímpico los días 4, 5, 6, 7, 11, 12 y 13 de septiembre. La edición 2026 tiene entre sus cabezas de cartel a Elton John, Foo Fighters, Calvin Harris, Black Eyed Peas y Maroon 5.
La demanda ya se hizo notar en la boletería: las jornadas de Calvin Harris y Maroon 5 tienen sus entradas agotadas.
Rio Gastronomía, dos fines de semana en el Jockey
La cocina carioca tiene su propio capítulo en Rio Gastronomía, que se realiza en el Jockey Club Brasileiro, en Gávea, durante los fines de semana del 17 al 20 y del 24 al 27 de septiembre. El festival reúne chefs, restaurantes y productores locales.
NFL Rio Game: los Ravens y los Cowboys en el Maracaná
El 27 de septiembre el Maracaná recibe el NFL Rio Game entre Baltimore Ravens y Dallas Cowboys. Es la primera vez que un partido de temporada regular de la liga estadounidense se juega en la ciudad.
La agenda completa y actualizada, con el resto de las propuestas culturales, deportivas y gastronómicas del mes, está disponible en la plataforma oficial Visit Rio. La concentración de eventos internacionales en un mismo mes explica buena parte del atractivo que Río mantiene sobre el viajero de la región, en un año en el que las reservas argentinas hacia la ciudad crecieron cerca del 90%.



