La inteligencia artificial ya no es algo que los viajeros argentinos miran desde lejos. Cada vez más aparece en una de las etapas más importantes de un viaje: cuando todavía estamos en casa y empezamos a decidir adónde ir, qué hacer y cómo organizarlo.
Según el estudio sobre Tendencias de Viaje 2026 encargado por Booking.com, el 44% de los argentinos ya utiliza inteligencia artificial para buscar ideas de actividades, lugares para visitar o recomendaciones gastronómicas. Entre los Millennials, el porcentaje sube al 47%.
Pero hay un dato que resulta todavía más interesante: la IA no está reemplazando al viajero, sino funcionando como una especie de copiloto. Ayuda a buscar, comparar, ordenar información y descubrir alternativas, mientras la decisión final continúa estando del lado de la persona.
¿Para qué usan la IA los argentinos cuando viajan?
La inspiración aparece como el principal uso. Casi la mitad de los viajeros argentinos consulta herramientas de inteligencia artificial para encontrar actividades, restaurantes o lugares que podría incorporar a su viaje.
Pero no es el único uso.
El 30% recurre a la IA para organizar presupuestos, encontrar promociones o gestionar beneficios, mientras que un 28% la utiliza para comparar opciones de viaje o resolver cuestiones prácticas, como preparar listas de equipaje o recibir recomendaciones de seguridad.
También gana terreno la planificación propiamente dicha: un 26% utiliza IA para buscar alojamiento, otro 26% para investigar destinos y el mismo porcentaje para obtener recomendaciones personalizadas.
Y hay un dato que anticipa un cambio interesante en la manera de descubrir el mundo: el 23% la utiliza para elegir destinos y encontrar lugares menos conocidos.
La IA también acompaña durante el viaje
El uso no termina cuando cerramos la valija.
Un 21% de los argentinos consulta inteligencia artificial durante el viaje para obtener traducciones o recomendaciones en destino. El mismo porcentaje la utiliza para encontrar experiencias auténticas, locales o culturales.
Esto puede cambiar algo que durante décadas estuvo en manos de las guías, los blogs y las recomendaciones de amigos: la capacidad de descubrir qué hacer en un lugar una vez que ya llegamos.
La diferencia es que ahora podemos preguntar en tiempo real y recibir una respuesta adaptada a lo que buscamos.
El viajero argentino empieza a tener un nuevo copiloto
Los números muestran que la inteligencia artificial está ganando espacio en distintas etapas del viaje: primero inspira, después ayuda a organizar y finalmente puede acompañar al viajero en destino.
Todavía no se trata de dejar que una IA arme nuestras vacaciones de principio a fin. Se trata de tener una nueva herramienta para hacer preguntas, descubrir opciones y tomar mejores decisiones.
Y probablemente ahí esté uno de los cambios más importantes que veremos en los próximos años: no tanto viajar con inteligencia artificial, sino viajar tomando decisiones cada vez más asistidas por ella.


