Puerto Madryn se prepara para la temporada de ballenas en pleno invierno patagónico

Marcelo Lopez
3 Min Lectura

Con la temporada de Ballena Franca Austral en pleno desarrollo, Puerto Madryn se consolida como uno de los destinos más elegidos del invierno argentino, con avistajes, actividades de aventura y una oferta gastronómica que combina mar y Patagonia.

El gran espectáculo del Golfo Nuevo

Entre junio y diciembre, las aguas del Golfo Nuevo y Península Valdés reciben a cientos de ballenas francas australes que llegan para aparearse y criar a sus ballenatos, en uno de los espectáculos naturales más destacados del planeta.

Durante las vacaciones de invierno, Puerto Madryn se transforma en la puerta de entrada a ese escenario. Declarada Capital Nacional del Buceo y ubicada a pocos kilómetros de Península Valdés —Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco—, la ciudad ofrece una Patagonia donde el contacto con la fauna aparece a cada paso.

Avistajes desde la costa y embarcados

Durante el invierno es frecuente ver ballenas desde la rambla de la ciudad, sin necesidad de embarcarse. Para quienes buscan una experiencia más cercana, existe la opción del tradicional avistaje embarcado.

El valor del avistaje embarcado de ballenas es de $150.000 para adultos y $75.000 para niños de 4 a 12 años.

Más allá de las ballenas: aventura, ciencia y cultura

Aunque los cetáceos son el gran atractivo de la temporada, la oferta de Puerto Madryn se completa con snorkeling y buceo junto a lobos marinos, circuitos de senderismo y trekking por la estepa patagónica, travesías en vehículos 4×4 y salidas de mountain bike junto al mar.

El mountain bike tiene un valor desde $23.000 para alquiler y desde $68.000 para una salida guiada de día completo, mientras que el kayak arranca en $25.000 el alquiler y $150.000 la excursión con instructor.

Entre las experiencias emergentes se destaca el astroturismo: gracias a la escasa contaminación lumínica, la región ofrece condiciones privilegiadas para la observación del cielo patagónico. También se puede sumar el avistaje de toninas overas.

La ciudad propone además experiencias vinculadas a la ciencia, la historia y el patrimonio, con la herencia galesa de la región presente en sus tradicionales casas de té.

Gastronomía de mar y Patagonia

Después de cada excursión, la gastronomía local suma langostinos, mejillones, vieiras, ostras, panopeas, navajas y el tradicional cordero patagónico, con menús que incluyen opciones para celíacos.

Un destino para varios días

Con temperaturas que oscilan entre los 2 y los 13°C, baja humedad y escasas precipitaciones, Puerto Madryn ofrece condiciones para disfrutar de actividades al aire libre durante todo el día.

Una estadía de al menos cuatro días permite combinar el avistaje de ballenas, la visita a Península Valdés, excursiones de aventura, gastronomía y cultura, en uno de los destinos más elegidos de la Patagonia en invierno.

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