Río de Janeiro fue señalado como el principal destino de turismo de lujo de Brasil por el 51% de las operadoras asociadas a la Brazilian Luxury Travel Association (BLTA). La ciudad suma hotelería de alta gama, gastronomía y paisajes, y empieza a ganar terreno en un nicho que mueve mucho dinero: las bodas de destino.
El dato surge del Anuario BLTA 2026, elaborado por la asociación junto al Centro Universitário Senac. Río quedó primero con el 51% de las menciones, por delante de Foz do Iguaçu (40%), el Pantanal (24%) y Maranhão (19%).
Desde Visit Rio, la fundación privada que promociona turísticamente a la ciudad, destacan su potencial para atraer viajeros que buscan propuestas exclusivas y conectadas con la identidad carioca.
Un mercado de R$ 3.340 millones
El turismo de lujo movilizó R$ 3.340 millones en Brasil durante 2025. Los 63 establecimientos asociados a la BLTA recibieron cerca de 1 millón de huéspedes, con una tarifa diaria promedio de R$ 3.109.
El público es mayormente local: los brasileños representaron el 70% de los huéspedes y los extranjeros, el 30%.
Más allá de la cama y el desayuno, el viajero de alto nivel busca cada vez más experiencias personalizadas y auténticas. Ahí Río juega con ventaja: paisajes reconocidos en todo el mundo, gastronomía, cultura, servicios de alta gama e infraestructura para eventos.
El boom de las destination weddings
Esa misma combinación posiciona a la ciudad como escenario para destination weddings, las bodas de destino que atraen tanto a parejas brasileñas como extranjeras.
Hoteles de alta gama, restaurantes, proveedores especializados y escenarios naturales permiten armar celebraciones a medida para los novios y sus invitados. El tema viene ganando espacio en publicaciones especializadas como Inesquecível Casamento.
El impacto va más allá de la fiesta: alojamiento, gastronomía, transporte, entretenimiento y servicios para eventos se benefician. Y para los invitados, la boda se transforma en una excusa para conocer la ciudad y extender la estadía.
Una estrategia para mostrar otra cara de Río

Para Visit Rio, empujar estos segmentos forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la presencia de la ciudad en los mercados nacional e internacional.
La foto que deja el anuario es clara: más allá de Copacabana y el Cristo, Río apuesta a captar a un viajero que gasta más, se queda más y busca algo que no encuentra en cualquier destino de playa.


