Un estudio de Booking.com a 1.000 argentinos dibuja el viajero del año próximo. El 92% elegiría el destino por la emoción que busca y no por el lugar, el 59% ya repensó a quién invitar por diferencias de gastos y el 75% se siente atraído por experiencias paranormales.
Un viajero que quiere sorprender y sorprenderse
La fórmula de elegir destino, armar la valija y seguir el itinerario pierde fuerza. Así lo muestran las Predicciones de Viaje 2027 que Booking.com presentó en su 11.ª edición, con datos de más de 28.000 viajeros en 32 países y territorios, entre ellos 1.000 argentinos.
El primer dato es el más llamativo: el 90% de los argentinos quiere elegir unas vacaciones para hacer algo completamente fuera de sus características. Además, el 33% busca sorprender a amigos y familiares con su elección.
El presupuesto también decide quién viaja con vos
El dinero define el destino y ahora además la lista de invitados. El 59% reconsideró a quién invitar a un viaje por diferencias en los gastos. Detrás hay un malestar concreto: el 53% vivió tensiones o desacuerdos durante una escapada porque el grupo tenía expectativas económicas distintas.

Primero la emoción, después el lugar
El 92% elegiría un destino principalmente por cómo quiere sentirse. El 84% usaría una herramienta de búsqueda que recomiende destinos según su ánimo o sus emociones. El estudio lo resume como “vibra check”.
Hay un cambio parecido en la salud. El 71% afirma que al menos un cambio de salud, corporal o de estilo de vida influyó en su elección de destino o actividades en los últimos años. El informe lo vincula con el fin del todo incluido tradicional, a medida que crecen la alimentación consciente y la cultura de la sobriedad.
Turismo paranormal: el dato más curioso
Entre los argentinos, el 75% se siente atraído por experiencias que enfrenten lo paranormal. A nivel global, el 65% está interesado en ese tipo de viajes y casi la mitad (48%) se muestra abierta a buscar contacto con alguien del “más allá”. Historias de terror, encuentros inexplicables y reflexión sobre la memoria y la muerte aparecen como una tendencia en alza.
Vacaciones con inteligencia artificial
El 51% admite que el último día de vacaciones se disfruta menos por pensar en la vuelta al trabajo, y el 33% lleva la computadora para seguir con los correos. En ese contexto, el 64% querría que un agente de IA cubra sus tareas mientras está de viaje. Al 42% le resultaría cómodo que gestione sus mails y trámites administrativos.
Hay un uso menos previsible: el 40% le pediría a la IA que lo ponga al día con todo lo que se perdió y aprovecharía para tomarse un día extra de descanso sin avisar.

Descansar en el aire, conectar en el camino y viajar para hablar
Otros tres hallazgos completan el cuadro:
- Vuelos: el 91% haría un viaje de larga distancia si le garantizan llegar descansado y renovado. El vuelo pasa a ser parte de las vacaciones y no un trámite que hay que sobrevivir.
- Viajes en solitario: el 75% de quienes viajaron solos dice que una actividad o desafío físico compartido derivó en una conexión o amistad duradera. El 50% se sumaría a una comunidad de deportistas o personas con intereses afines.
- Viajes en pareja: el 51% consideraría un viaje para resolver conflictos o discusiones. El 92% dice que al menos una actividad vacacional los ayuda a tener conversaciones sinceras o difíciles.
Un viajero que se parece más a quien es
Al mirar los nueve ejes del estudio, el viajero de 2027 viaja menos por inercia y más por intención. Busca emociones, define con quién y con cuánto, y le pide a la tecnología que le deje tiempo para disfrutar. Para quienes trabajan en turismo, la pregunta para el año que viene ya no es solo a dónde quiere ir la gente, sino qué quiere sentir al llegar.


