Temperaturas agradables, paisajes que recuperan sus colores y menos movimiento turístico en muchos destinos hacen de la primavera una buena época para recorrer Argentina. Desde la Quebrada de Humahuaca hasta El Chaltén, cinco lugares para aprovechar esta estación.
Hay una Argentina que cambia cuando llega la primavera. Los cerros recuperan sus colores, los viñedos empiezan a ponerse verdes, la fauna vuelve a ganar protagonismo y los días más largos permiten pasar más tiempo al aire libre.
Pero además hay otro factor que empieza a pesar cada vez más entre quienes viajan: evitar las multitudes. Según el 11.º Informe Anual de Viajes y Sustentabilidad de Booking.com, el 44% de los viajeros argentinos prefiere planificar sus viajes para evitar períodos de mayor concentración turística.
Con esa combinación de clima, naturaleza y menor afluencia, estos cinco destinos ofrecen buenas alternativas para viajar durante la primavera.
1. Quebrada de Humahuaca, Jujuy
La primavera encuentra a la Quebrada de Humahuaca con temperaturas agradables para recorrer sus paisajes y pueblos.

Purmamarca, Tilcara y Humahuaca son algunas de las paradas posibles para combinar caminatas, cultura y paisajes de montaña, evitando además el calor más intenso que puede aparecer durante el verano.
Es una época especialmente interesante para recorrer la Quebrada sin apuro y aprovechar los días templados para estar al aire libre.
2. Mendoza: viñedos, bodegas y montaña
En Mendoza, la primavera transforma nuevamente el paisaje de los viñedos, que comienzan a recuperar un intenso color verde.

Es una buena época para combinar enoturismo y gastronomía con actividades al aire libre. Recorrer bodegas, hacer degustaciones y sumar alguna experiencia de aventura en la montaña permite armar un viaje que no depende de una sola actividad.
3. Esteros del Iberá: primavera entre fauna y naturaleza
Para quienes buscan naturaleza, los Esteros del Iberá ofrecen uno de los escenarios más interesantes de la primavera argentina.
La estación es especialmente atractiva para la observación de fauna. Carpinchos, yacarés, ciervos de los pantanos y numerosas especies de aves forman parte de los protagonistas del paisaje.
Con el aumento de las temperaturas, además, la vegetación recupera intensidad y los ambientes naturales vuelven a llenarse de color.
4. El Chaltén: vuelve la temporada de trekking
La primavera también marca un momento especial para El Chaltén, conocido como la Capital Nacional del Trekking.

Los días comienzan a ser más largos y las temperaturas resultan más agradables para recorrer los senderos. A esto se suma la aparición de flores silvestres y la renovación de la vegetación.
Y como siempre, el gran protagonista del paisaje es el Fitz Roy, que aparece como telón de fondo de algunas de las caminatas más espectaculares de la Patagonia.
5. Sierras de Córdoba: una escapada cerca de todo
Las Sierras de Córdoba son una alternativa para quienes buscan naturaleza sin tener que organizar un viaje demasiado complejo.
La primavera trae temperaturas templadas, paisajes que recuperan su color y ríos que vuelven a convertirse en protagonistas de las escapadas.

Desde pequeños pueblos hasta circuitos de montaña, la región permite combinar descanso, gastronomía y actividades al aire libre y resulta especialmente atractiva para quienes quieren alejarse por unos días del ritmo de las grandes ciudades.
Una primavera para viajar diferente
No hace falta esperar al verano para viajar por Argentina. La primavera ofrece otra manera de recorrer el país: menos calor en muchos destinos, naturaleza renovada, más horas de luz y, en algunos casos, menos cantidad de turistas.
Y quizá ese sea uno de sus mayores atractivos: elegir una fecha en la que el destino todavía no está en temporada alta y poder disfrutarlo con otro ritmo.


